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jueves, abril 09, 2015

Nuestra terrible fragilidad...



Espero en la sala de urgencias de un hospital público; cuanto dolor, cuanto sufrimiento junto. A mi lado, pasan corriendo con una señora a la que llevan en brazos, el guardia de seguridad debe ayudar a cargarla, hasta yo empujo la puerta para que puedan llevarla ante el médico antes de consecuencias fatales; hay gente llorando, niños desesperados, con calor, con hambre y sed; hombres y mujeres cansados físicamente pero aún más cansados del alma, del espíritu, podría decirse que hasta de la fe, cansados de verse unos a otros sin encontrar respuestas, sin encontrar la solución que desesperados buscan entre el piso que alguna vez fue blanco y el plafón manchado de humedad insana...¿Qué pasa por la mente de todos ellos? Es difícil precisarlo, algunos hablan sobre la violencia, sobre la impunidad, otros sobre el clima cambiante, algunos sobre los riesgos del trabajo, muchos sobre la posibilidad de encontrar el peligro hasta en el propio hogar; así todos hablan indirectamente sobre la razón por la cual están en esta reunión macabra, en esta especie de purgatorio dantesco donde igual se ven quemados que heridos de bala, igual enfermos de la presión arterial que de la diabetes, igual gente que sufre en silencio que otros a gritos de dolor, hijos, padres, madres y otros parentescos que sufren al ver sufrir al ser amado mientras viajan entre el piso manchado y el plafón carcomido; en ese momento, la mayoría de las personas que esperan se hace solidaria, ahí, en esa antesala del infierno, muchos comparten el café, las palabras de aliento, el asiento, el espacio tan duramente conseguido, las anécdotas. Ya en la madrugada, los mas osados, los mas abiertos, también comparten el motivo de su visita a la sala de urgencias, el motivo oculto más bien porque los motivos últimos saltan a la vista, la mala salud tiene además el terrible hábito de ser indiscreta, se muestra plena en forma de sangre, pus, palidez, olores nauseabundos y ayes de dolor; "se cayó por unas escaleras", "se le subió el azúcar", "se puso mal de repente", "se desmayó de la impresión", "las diálisis ya no le funcionan", "le disparó un asaltante en su taxi", "chocó con sus amigos mientras venían de la playa" se cuentan unos a otros mientras se comparten remedios caseros que los médicos desprecian y adicionalmente se comparten otros datos casi inútiles que encuentran su única utilidad en llenar el silencio, en habitar lo deshabitado, en hacer un poco menos árido el páramo que es esta sala de esperas de urgencias porque poco o nada puede importarle al otro que también sufre que " mi yerno tenía un trabajo nuevo", que "apenas hace poco que dió a luz", que "acaba de terminar su licenciatura" que "comieron unas papas fritas" y otros datos similares que serán olvidados tan pronto como hayan sido dichos. 

Llegan algunos, gritando, alarmando a la familia, adornando el sufrimiento producido por heridas leves pero vistosas que los médicos y enfermeras atienden mas o menos rápido para deshacerse de ellos, 'son molestos, coyones y exigentes' supongo que piensan algunos profesionales de la salud y los mandan a casa con un vendaje o un yeso mientras sus familias sonríen y hablan de 'la buena suerte o de la buena voluntad de Dios entre lo malo' o de 'que pudo ser peor'; de repente, para algunos menos afortunado la urgencia ya no lo es, porque la muerte puede ser fea y triste pero una vez alcanzada ya no tiene nada de urgente, pero se vuelve importante, más importante que el padecimiento que la produjo y entonces se oyen los lamentos, el llanto que sobrecoge, que enchina la piel, que crispa los nervios no solo por la natural -así es en la mayoría de las personas con sentido común y solidarios- empatía con el que sufre sino también por la latente posibilidad de estar en una situación semejante. El silencio se hace espeso, el aire denso, difícil de respirar; la sala de espera se convierte en velatorio, en una funeraria más triste que las otras porque ahí, unos voltean a ver a los otros pensando en la posibilidad de pasar por el mismo camino en las próximas horas y todos callan, viendo al piso y al plafón manchados mientras se hacen mil preguntas sin respuestas mientras se oye al fondo la voz de una enfermera que intenta consolar a los dolientes. 

En la sala de esperas de urgencias, el tiempo transcurre con un ritmo diferente, los minutos se hacen permisivos y se toman más, mucho más que los sesenta segundos necesarios hasta el grado de convertirse en horas; el observador desde fuera, ajeno al dolor, al sufrimiento, puede ver que la sala de espera es todo movimiento: médicos sin dormir que llegan a informar y se van a toda prisa, enfermeras que corren de un lado a otro, voces altas pidiendo auxilio, gente hablando entre si sobre todo y mucho más; pero el observador desde dentro, ve a su alrededor en cámara lenta, a todos como maniquíes absurdos que adornan este escenario caótico donde no importa nada mas que las noticias propias, buenas o malas, y 'ojalá sean buenas' pensamos todos mientras dormitamos encorvados donde podemos.

No he estado en todas las salas de espera pero algo es seguro, aquí no sirve el orgullo ni el ego, ahí nadie compite por ver quien tiene más, paradójicamente aquí todos compiten por ver quien tiene menos y te haces un poco más humilde al saber que incluso tu dolor puede ser jerarquizado, priorizado mediante un cartel que va de azul a rojo según el nivel de la urgencia. "Pero si en la mañana estaba bien", "la medicina ya estaba funcionando", "pero si yo le acababa de dar de cenar", se escucha decir en los pasillos junto a otras cuestiones y reflexiones igual de interesantes, "debí ponerle más atención", "ni valía la pena que se arriesgara de esa forma", "es por años y años de malpasos" y un etcétera interminable de expresiones similares. No he estado en todas las salas de espera y tampoco he pasado por lo que muchos allí, pero algo es seguro, ahí todos hablamos sobre lo fácil que es el trámite de pasar de vivos a muertos, de sanos y felices a enfermos y desesperados; ahí la mayoría hacemos votos y promesas -religiosas o no- por 'si todo sale bien', por 'si salimos de esta', y reconocemos la fragilidad, esa, nuestra terrible fragilidad.

miércoles, marzo 12, 2014

Una ventana al sur, a todas partes...



Este fin de semana pasado, me asomé a través de una ventana; a través de un hueco en la pared que alguien con mucho empeño y malas formas abrió para que pudiéramos mirar para fuera, no digo para el sur porque uno está en el sur y sin embargo...pues bueno; ese alguien abrió un hueco en la pared que seguro más que ventana también se convertirá en puerta porque una vez que uno ve más allá de las cuatro paredes a las que ideológicamente -y a veces de forma pendeja también aspiracionalmente- se ha confinado, dan ganas de regresar a las raíces, a lo propio, a lo que no es forzado, a lo que viene bien desde todo el tiempo; a cruzar ese agujero hecho a empujones, a martillazos de conciencia y a mirar incluso desde el otro lado aunque ya no sepa uno si está adentro o afuera. Lo cierto es que al abrir esta ventana, se nos permitió mirar y mirar bien e incluso en algún momento, mirarnos con ojos nuevos, mirar a la ventana convirtiéndose en espejo y reflejar por primera vez algo fidedigno, algo sin el jodido efecto de la miopía del desdeño, de las cargas culturales históricas que nos han fregado por décadas, por siglos.

De repente, asomarme a esa ventana me dio la oportunidad de ver todo lo que somos, lo que hemos sido y lo que con suerte - y gente que abra nuevas ventanas - seguiremos siendo pero también nos muestra lo que no hemos querido ser; nos muestra lo que hemos negado y que en contraste es lo más valioso que tenemos porque es la forma en la que esta tierra nos ha marcado como suyos y la forma en que desde tiempos inmemoriales hemos marcado a esta tierra como nuestra. La verdad es que de repente me da vergüenza no haberme asomado hasta ahora, no haber visto más allá de las cuatro paredes, no haber sido capaz de extender el horizonte.

Pero en estas casas de concreto, en estas nuevas formas de convivir que tienden a lo individual, al egoísmo, a la mezquina satisfacción del orgullo personal y de los intereses monetarios, no existen remodelaciones sin estragos, parece imposible hacer un hueco en la pared y que la gente vea el maravilloso mundo nuevo que es mucho más viejo que el nuestro sin fijarse en el polvo levantado o en el esfuerzo necesario para levantar los escombros del descubrimiento, más aún, parece imposible hacer remodelaciones sin despertar la envidia de quienes no las han hecho antes, de quienes se han dedicado a levantar muros en lugar de abrir puertas y ventanas, más aún de quienes han hecho ventanas de papel, ficticias, para monopolizar el conocimiento, para racionalizar en libros aquello que solo puede alcanzarse a través de la emoción de la convivencia.

Al final no importa, también ellos han terminado por sucumbir ante la curiosidad, al final no importa porque ellos también están allí ahora, hablando de la ventana al sur, hablando de lo que pudieron hacer y no hicieron; al final no importa porque ellos también están allí igual que todos, mirando al sur.

Gracias a todos los que hicieron posible que viéramos hacia el interior, gracias Sara.

lunes, septiembre 30, 2013

La reforma educativa es urgente...





Urge una reforma educativa que establezca las garantías para que no se permita que se trate a los seres humanos como a bienes de producción; una reforma educativa que permita reconocer las diferencias y sobre todo la posibilidad de la autorrealización. Actualmente la educación fomenta el silencio, la obediencia ciega; permite que el ser humano se convierta en un esclavo de la productividad, nunca de la sensibilidad, en un frío índice, en una cifra que revisar por la OCDE que pretende convertirnos a todos (los que no nacimos en superpotencias) en esclavos de las grandes empresas trasnacionales.


Urge una reforma educativa que privilegie la colaboración, los valores, la integridad familiar; urge una reforma educativa que vigile los contenidos mediáticos que influyen directamente en el individuo en formación, una reforma que obligue a voltear a ver a quienes han sido invisibles para muchas generaciones (los grupos vulnerables como los indígenas, niños, personas en situación de calle, mujeres, adultos mayores, etc.), una reforma educativa que nos haga concientes de nuestro valor como país y que nos dé las armas (ideológicas e intelectuales) para defendernos ante la voracidad del mundo actual.


Sacando cuentas, la instrucción escolar es, en la actualidad, un catalizador que retarda la acción de los individuos, tanto para buscar el bien propio como el bien común. ¿No me crees? Basta un vistazo rápido a la instrucción escolar en México para establecer un parámetro: se necesitan - más o menos – ¡veinte años! Para obtener un título profesional, mas algunos otros de trámite, para acceder directamente -y sin escalas- al desempleo o al subempleo (lo que en muchos casos es más grave porque limita la exploración de mejores posibilidades en pos de la inmediatez, de la supervivencia); posteriormente, una vez que hemos alcanzado la seguridad social, si eres uno de los afortunados en lograrla, podrás considerar un éxito si alcanzas el derecho a la vivienda para endeudarte –mas o menos- ¡otros veinte años!


La educación en México, como en otros muchos lugares de América Latina, provee graves problemas en lugar de soluciones, nos prepara para una vida de esclavitud moderna, para ser mano de obra barata de las potencias económicas mundiales. Por ejemplo, en México, se habla ampliamente de la investigación científica pero hay muy poco presupuesto para la investigación, para el patentamiento y para  el desarrollo de tecnología; entre los países de la OCDE, México es el país que menos invierte en este rubro y sobraría decir porqué (somos, ante potencias como China, Estados Unidos, Reino Unido, Israel, Japón, etc. los parientes pobres, los indeseables pero necesarios). Sin la posibilidad de generar tecnología y conocimiento, pero con toda la disponibilidad de consumirlo viniendo del extranjero, la educación pública produce alumnos que terminan siendo empleados con nulos derechos laborales de algún Oxxo, Bama, Chedrahui, Sams Club, Waltmart y con seguridad de DragonMart cuando esté ya construido.

En otro ejemplo paralelo, se habla ampliamente de la cultura, de la conservación de nuestro patrimonio tangible e intangible pero se recorta mortalmente el presupuesto para la cultura y las artes al inicio de este sexenio y se pretende otro recorte de magnitudes retrógradas en este sentido. Nuevamente, el discurso de la escuela y el de la realidad se contraponen.


La globalización es el pretexto perfecto para torcer los objetivos de la educación en México, dejamos de atender los problemas más arraigados y profundos de nuestra sociedad (el hambre, la discriminación, el poco o nulo desarrollo social de muchas comunidades, la dependencia alimentaria, la falta de tecnología para el uso sustentable de nuestros recursos naturales, etc) en aras de tener las competencias que exige el mundo globalizado, o mejor dicho, las competencias que exigen las pocas empresas que concentran el capital de este mundo globalizado.


Así, la educación se convierte en un paliativo, en un fin en si mismo y no en un medio para alcanzar el bienestar que bajo las condiciones económicas actuales jamás llega porque el sistema se ha preocupado por “formar”, aunque es mejor decir adoctrinar a jóvenes adultos que aceptarán cualquier oferta de trabajo con la esperanza de sobrevivir. 


Es cierto, desde hace unos años, la educación superior maneja el mensaje del autoempleo, de la generación de empresas frente a la opción de ser asalariado o estar bajo la protección del presupuesto; pero también es cierto que el sistema no privilegia la originalidad necesaria para el emprendimiento sino la homogeneidad (Las mismas competencias para todos, sin importar las diferencias) y tampoco promueve la formación de individuos capaces de generar capital a partir de las ideas (único bien –aunque intangible- del estudiante de nivel superior). Peor aún, el discurso del autoempleo que se maneja en las escuelas, se convierte en una contradicción tan pronto se confronta contra las políticas públicas que en lugar de fomentar, castigan a los emprendimientos. Por ejemplo, hoy Pepe y Toño no estarían tan contentos de saber que de aprobarse la reforma fiscal, que busca la desaparición de los estímulos fiscales de que gozaban las MPYMES, ya no existen las posibilidades de emprender un nuevo negocio.


Hoy, más que nunca, es un error pensar que el acceso a la educa ción superior es sinónimo de bienestar. Por eso es urgente una Reforma Educativa, pero una verdadera reforma educativa (no solo laboral) que busque como fin el bienestar social y no solo la desaparición de poderes fácticos, una reforma educativa que tenga por objetivo la alineación del discurso de la escuela con las condiciones de la realidad (o mejor aún, viceversa), una serie de vínculos completamente funcionales entre planes de estudio, políticas públicas y condiciones socioeconómicas que den a todos y cada uno de los que estudian el nivel superior – e incluso a aquellos que no- la oportunidad de trascender.

A la educación en México le urge una reforma claro está…una de verdad.

Gracias por leerme.

sábado, septiembre 28, 2013

Pasos para armar una revolución...de conciencias.


Profesor, no sé cuanto tiempo más estarás haciendo oír tu voz en las calles, no sé cuantos más se sumen al movimiento cuando las otras reformas (fiscal, energética, etcétera) impongan -de manera unilateral- una nueva forma de país, no sé si conseguirás tus objetivos; pero quiero decirte que la lucha debe continuar por siempre y para siempre. Cuando regreses a las aulas, quiero pedirte un favor; acabemos con este mal de raíz, acabemos con la posibilidad de que las condiciones de ignorancia y de intereses particulares sigan cubriendo a este país de tristeza, muerte, apatía, robo, tortura, intolerancia, saqueo y abuso de poder.

El poder del magisterio es inmenso, es más grande que toda la represión, es más grande que el poder económico, más grande que el poder de la televisión, es incluso más grande que los tres poderes de la República. El poder del magisterio radica en la posibilidad de sembrar en otros la idea de la libertad, la idea de la justicia, la idea de la equidad y la inclusión. En este mundo, no hay nada mas influyente que un maestro...que un buen maestro.

Te invito a seguir esta dirección en tu actuar como docente, sin importar el nivel educativo en el que impartas clases:

No. 1 Enseña a tus alumnos a leer y a analizar, a pensar lo leído. E inmediatamente después enséñalo a compartir lo que sabe, lo que piensa. Enséñalo a no callarse cuando la circunstancia obligue a hablar.

No. 2 Fórmalo crítico y propositivo. Enséñalo desde pequeño a pensar en soluciones y motívalo para que las ponga en práctica.

No. 3 Enséñalo a dudar, siempre a dudar. La radicalización de ideas está siempre basada en el dogma y eso es nefasto. La ciencia y la conciencia crecen precisamente por la capacidad de dudar.

No. 4 Enséñale a luchar por sus derechos y a cumplir sus obligaciones. Enséñale que el no cumplir con sus obligaciones tiene consecuencias pero también enséñale que, a pesar de ellas, debe desobedecer cuando hay injusticia de por medio.

No. 5 No sólo formes profesionistas o técnicos capacitados, preocúpate sobre todo por formar buenos seres humanos, con mucho sentido social, con capacidad de empatizar, de solidarizarse. Con la capacidad y el deseo de luchar por los que menos tienen, por los que no tienen voz (pero si voto), por los olvidados.

No. 6 Enséñale historia, mucha historia, para que no repita los errores que hemos cometido (ya muchas veces) como sociedad.

No. 7 Enséñale que la humildad debe ser su tarjeta de presentación con aquellos a quienes la vida ha privilegiado menos. Y que el carácter debe ser la tarjeta de presentación ante quienes ostenten el poder. Enséñalo a no humillar y a no humillarse, a ver a todos como sus iguales.

No. 8 Muéstrale un mundo aparte de la televisión, guíalo en sus aventuras, cuéntale las consecuencias que la adicción a la "caja idiota" ha provocado en nuestra generación. Cuéntale que los medios de comunicación unidireccionales como la tv manipulan la información de manera impune. Y nuevamente, hazlo dudar.

No. 9 Enséñale a no discriminar por ideas políticas, preferencia sexual, religión, raza, color, sexo, etc. Enséñalo a respetar las diferencias y sobre todo, a aprender de ellas.

No. 10 Enséñalo a colaborar, a compartir, no a competir. El sistema actual nos convierte en profundos individualistas, egoístas; capaces de todo con tal de lograr el éxito (y siempre en las escuelas enseñamos que el éxito es económico o no es éxito), el sistema nos prepara para la competencia, no para la colaboración.

Cabe aclarar profesor que para enseñar lo anterior, no hay competencia didáctica que valga si no existe el ejemplo de por medio.

Cuando regreses a tus aulas, continúa la lucha, no solo por restaurar tus derechos sino por restaurar los derechos de tod@s los mexican@s; trata de que no se repita la historia de cegarte y enmudecerte solo para que no toquen (o devuelvan) tus mal llamados "privilegios", trata de que la lucha sea igual de apasionada cuando se cometan injusticias contra cualquier otr@ en este país.

Profesor, tú tienes la oportunidad de cambiar conciencias, de despertarlas, no la desaproveches. Somos muchos, somos más.

Gracias por leerme.

lunes, diciembre 31, 2012

Deseo que vivas más que nunca...


Todos hablamos sobre el final del año y el inicio del próximo...es algo recurrente y previsible al igual que todo de lo que se habla en el mundo real y el virtual; así que lo verdaderamente importante no es lo que digamos, sino como lo digamos y claro está...en mayor medida, lo que después hagamos al respecto.

Cuando empieza un año (aunque en realidad pase solo un segundo del actual al siguiente y muchas veces ni siquiera seamos conscientes del cambio por andar ocupados entre abrazos, brindis y recuerdos nostálgicos) tenemos la increíble oportunidad de ser una mejor versión de nosotros mismos. Tenemos la oportunidad de inventariar las alegrías, las tristezas, nuestras faltas, nuestros aciertos y nuestros sueños inconclusos. Tenemos la oportunidad de cerrar círculos que corrompen la carne y el espíritu, de regresar el valor a lo importante como personas y por supuesto, tenemos la oportunidad de renovar la esperanza como si le diéramos la vuelta a un inmenso reloj de arena.

Dice Oscar Wilde que "lo menos frecuente en este mundo es vivir, la mayoría de la gente existe y eso es todo". Así que al finalizar un año podemos hacernos el firme propósito de no solo existir en el siguiente sino de aferrarnos a todos nuestros sueños poniendo todo el empeño y todo el esfuerzo por vivir; porque vivir -en la connotación de Wilde-, tampoco es fácil, se requiere de determinación y perseverancia así como de aprender de los errores e ignorar las opiniones adversas o contrarias a nuestra particular forma de ver el mundo.

De tal suerte que no deseo lo tradicional para ti ni para mí. Deseo en cambio que sepas que hacer con las noticias malas inesperadas, que cuentes con un amigo cuando quieras celebrar tu propia felicidad, que aprendas a escuchar a quien necesita ser escuchado, que no te amargue la cotidianidad, que identifiques tus sueños y que aprendas a administrarlos, deseo que tengas un propósito y un significado, que sepas adaptarte a cualquier terreno, que no escondas tus raíces sino que las hagas visibles para luego presumir hasta donde llegan tus ramas, que tu sonrisa pueda adivinarse primero en tus ojos, que te aferres a tu plan de vida, que te sientas atraído hacia la justicia, que no acumules mal karma, que siempre puedas mostrarte tal cual eres, que te desempolves de nostalgia, que llores hasta saciarte, que rías hasta renovarte, que sin importar lo cansado que puedas estar tengas aliento para dar el siguiente paso, que puedas ver a los ojos a los tuyos y sonreír al mismo tiempo, que no renuncies, que no te rindas...que no pierdas la fé. Deseo que este 2013...vivas más que nunca.

Un abrazo

viernes, diciembre 28, 2012

Viento del Sur...



Viento del Sur es un excelente proyecto propuesto por el Arquitecto Dovalí Jaime (diseñador y constructor del puente Coatzacoalcos II), mismo al que deberían voltear los ojos los gobernantes electos. Sin embargo...retomar esa idea que me parece excelente -así como la reconciliación entre partidos- es hoy solamente una broma de mal gusto por el día de los inocentes. ¡Blanca palomita que te dejaste engañar!

(Es que bodas, embarazos y despedidas...ya había muchas)

Gracias por leer.

miércoles, diciembre 19, 2012

Las contraindicaciones de leer...


Leer posee varias contraindicaciones importantes, en un inicio, el sistema se vuelve lento, las contribuciones se vuelven lentas y cuestionadas (como en el Teletón); el libre albedrío invade a las piezas del sistema y se hacen concientes de la monotonía en la que han vivido gracias a la manipulación de masas. Hay conciencia de la individualidad y del grupo o subgrupos con ideas coincidentes y tangenciales así como del hecho de que es posible funcionar a un ritmo propio y no al marcado por las tendencias que imponen los intereses de unos cuantos. Los movimientos culturales permanecen -por diversos que sean- en la conciencia colectiva, la opinión está a flor de labios y fluye rauda en forma de crítica constructiva y edificadora muy pero muy lejos del caos anárquico con el que el sistema se esfuerza en publicitar a los que leen, haciendo creer a los que no, que en la lectura se encuentra el infierno en vida. Pero olvidan decir que para el sistema.

Por otro lado, la lectura constante en los individuos descentralizan las ideas comerciales y lastima a la economía como la conocemos -un monstruo avaricioso-; el consumo deja de estar guiado por los intrumentos de manipulación masiva y se abre a una serie de posibilidades imposible para quienes no tienen la lectura como algo habitual en sus vidas; las personas lectoras regresan -en gran medida- la importancia al ser y no al tener como es frecuente entre quienes no tienen a los libros como consejeros espirituales. Y claro, al sistema no le importa que seas, es más, hay una lucha constante contra el "ser" favoreciendo el "pertenecer" y el "tener" como valores fundamentales aunque mediocres. Con la lectura, las piezas del sistema de pronto descubren que no es necesario tener la figura ideal -al menos no por el falso sentido de la estética a la que nos someten las modas de las grandes marcas aunque si por salud-, que no es necesario tener el mejor auto, el mejor traje, el mejor gadget sino que lo importante es dejar una marca en el paso por la vida -que para más inri, es mucho más breve para el lector, pero también mucho más disfrutable- lo que por supuesto también es nocivo...para el sistema.

Pero sin duda, entre todas las contraindicaciones de leer que pudieramos mencionar, hay dos verdaderamente graves...para el sistema.

1. La lectura constante -aunque no cualquier lectura- te convierte en un individuo social lo cual pudiera parecer contradictorio en primer lugar; y quizá para explicarlo no haya nadie mejor que Nash (http://scm.org.co/aplicaciones/revista/Articulos/735.pdf) pero lo intentaré; un individuo social no renuncia a sus sueños y a sus propios estándares de bienestar pero sabe que alcanzarlos depende en gran medida de una sana interacción social y de una distribución equitativa de la riqueza; mientras la sociedad esté organizada y educada, las oportunidades serán más y mejores cada vez por lo que existe una mayor probabilidad de alcanzar los intereses individuales cumpliendo antes los colectivos. En pocas palabras, la lectura convierte al lector en un "izquierdista" o "rojo" como de forma peyorativa los medios controlados llaman a quienes entienden el equilibrio social como base fundamental para la autorealización individual. No es coincidencia entonces que la mayoría de los intelectuales de cualquier país adopten ideas de izquierda como respuesta a un sistema voraz y de intereses personales. Pésima contraindicación...para el sistema.

2. La lectura -aunque no cualquier lectura como en el punto anterior- te libera de los dogmas religiosos que los medios masivos utilizan para sensibilizar y someter al gobernado; te forma una visión que busca la verdad más allá del fanatismo y por supuesto reconcilia posturas radicalmente diferentes en el respeto mútuo y la tolerancia. Te muestra, que el ateo más declarado puede ser también una persona de principios inquebrantables y que el fanático más religioso puede a la vez tener una moral flexible y conveniente -o viceversa-. Te libera del sentimentalismo dirigido -como llamo yo a la sensibilería barata y esclava de intereses corporativos- y te permite voltear tus ojos a la pobreza circundante al alcance de tu vista y manos. En un sentido religioso y apegado al cristianismo: leer te muestra diferentes ángulos de la verdad y la verdad nos hace libres.

Leer, como lo has hecho hasta aquí, tiene profundas inconveniencias y contraindicaciones para el sistema; por supuesto, es nuestro deber además de leer, hacerlo seleccionando autores que garanticen criterios divergentes y diferentes ángulos de la verdad; es nuestro deber mantener la mente abierta para aceptar que podemos estar equivocados con respecto a un punto de vista, para aceptar que hay gente más informada que nosotros y para aceptar nuevas variables en las ecuaciones que siempre hemos creído como verdad.

Recuerdas "Matrix"? leer es como tomarse la pastilla roja. Lee...quédate en el país de las maravillas y descubre que tan profundo es el agujero del conejo.

Gracias por leer.

viernes, noviembre 02, 2012

Que digan que estoy dormido...

Dicen que la muerte es la misma en todas partes, permítanme dudarlo. En México, morirse implica mucho más de lo que pudiera suponerse, implica el encuentro entre la vida y la muerte, implica el encuentro entre los huesos, la descomposición, el llanto, el dolor agonizante de la pérdida irreparable, la obscuridad de la tumba con la explosiva mezcla de colores, olores, sabores, sonidos y texturas de la vida. En México morirse supone la presencia de los muertos más allá de la tumba fría y obscura donde se han depositado los cadáveres, implica su presencia en los altares que cada año son profusamente arreglados con papel picado naranja, morado y rosa mexicano para ellos con sus gustos en vida, implica una orgía de dulces típicos de leche, coco, calabaza, papaya, piloncillo, alegrías, pepitorias, camotes y palanquetas, un aquelarre danzante de vinos, cervezas, cigarros, licores, café, coca-cola y otros vicios que hicieron la vida del muerto mucho más interesante; implica la mezcla dulce y a veces agobiante del olor a cempazúchitl y "moco de pavo" mezclado con el del copal, las veladoras y otras flores de la temporada; implica una glotona reunión de pan de muerto, tamales, mole, chanchamitos, cabecitas de perro, antojitos y comida tradicional que se hace para los muertos mientras los vivos agradecemos que la cuestion de la comida para los difuntos sea una metáfora y que esa comida termine con mucho gusto en la panza de los vivos.

Para un mexicano morirse implica la posibilidad de un entierro con mariachi (que para colmo significa entre otras cosas "día de fiesta" en lengua otomí) y también la promesa de una buena fiesta cada año, un banquete especial, una reunión con los familiares más comprometidos, con aquellos que no los han olvidado; implica una fiesta con conjuntos musicales al ritmo de banda, cumbias, salsa, duranguense o cualquier otro ritmo de moda, una feria, una velada entre la vida y la muerte que se prolonga hasta la madrugada cada dos de noviembre. Implica las historias familiares, los recuerdos que mezclan las anécdotas de vivos y muertos que se cuentan las familias completas entre tumbas convertidas temporalmente en mesas y sillas donde los más jóvenes escuchan con atención entre interesados y confundidos por desconocer o recordar vagamente a los referidos.

Vivir en México incluso implica morirse antes de tiempo al menos de manera literaria en las "calaveritas" donde se caricaturiza con buena o mala intención al protagonista mientras se cuentan sus aventuras y se magnifican sus virtudes y defectos; morirse en México en cambio - quizá igual en otros países - implica curarse milagrosamente de la tacañería, la sangroneria, la pendejez, la arrogancia, la culerez y la mala leche, implica disminuir los defectos hasta desaparecerlos porque "los muertos y su memoria, se respetan".

En fin, que morirse para un mexicano no es cualquier cosa, no es una cosa de vida o muerte...no, en realidad para un mexicano morirse es una cosa de Vida y Muerte.

"México lindo y querido, si muero lejos de ti...que digan que estoy dormido...y que me traigan aquí".

Gracias por leer.


domingo, septiembre 16, 2012

¿Como alineamos las T.I. con los negocios?


Por: Raúl David Salomón García

Soy tecnólogo, yo confieso. Y esta imagen de Dilbert describe a los tecnólogos a la perfección muchas más veces de las que estoy dispuesto a admitir. Tenemos una formación curiosa, somos hiperactivos en cuanto a lo que se refiere a la obtención del conocimiento; estamos acostumbrados a abandonar herramientas que sirven por otras que apenas han salido al mercado y que están en fase Beta; buscamos siempre lo último, lo nuevo, lo reciente; todo lo anterior con la finalidad de probar, criticar, mejorar pero sobre todo para poder presumir de que ya nos hemos subido al barco emocionante de la novedad. Y dicho sea de paso, he de decir que muchos de los tecnólogos disfrutamos de los acertijos y de las soluciones complicadísimas que resuelven problemas demasiado pequeños para el resto de la gente.

Como tecnólogos eso está bien, es no solo emocionante sino necesario estar al día en cuanto a lo que se refiere a tecnologías, gadgets e investigaciones científicas que más temprano que tarde seguramente impactarán en el área de Tecnologías de Información; sin embargo, esta actitud nuestra de preferir el reto al resultado resulta incompatible con las expectativas de cualquier empresa u organización cuyo éxito se mide precisamente por los objetivos y metas alcanzadas y que son medidas normalmente en términos de utilidades económicas.

¿Qué hacer entonces cuando nuestra necesidad innata nos lleva a experimentar y en cambio las empresas necesitan utilizar algo ya experimentado y probado? ¿Cómo hacer para que nuestra labor como tecnólogos realmente ayude a lograr los objetivos de la empresa? ¿Qué hacer para que las empresas dejen de considerar al departamento de tecnologías como un gasto y empiecen a considerarlo una inversión?

Recomiendo cinco puntos clave para lograr una alineación entre tus habilidades y los objetivos de la empresa:

1. Haz tuyos los objetivos de la empresa para la que trabajas. Conoce cuáles son sus metas, cuáles son sus expectativas; por un momento deja de pensar como un tecnólogo y piensa como empresario; identifica no solo los elementos tecnológicos del problema sino también problemas de recursos humanos, de financiamiento, de mercado, etc. esto ayudará para que todos tus esfuerzos estén encaminados hacia el logro de los objetivos de la empresa para la que trabajas. Recuerda que el éxito de la empresa no se basa en Megabytes o Megahertz sino en dinero; en pocas palabras, no exijas que los objetivos de la empresa se rijan por la tecnología disponible, más bien, con la tecnología disponible ayuda a alcanzar los objetivos. Este tipo de actitud hace que además de solucionar problemas tecnológicos, seas capaz de resolver también complejos problemas gerenciales, con su correspondiente mejora en tu vida laboral.

2. Compara y selecciona herramientas. En caso de no desarrollar software hecho a medida, investiga cuidadosamente las diferentes herramientas que te permitirán alcanzar los objetivos de la empresa, de ser posible acércate a personas que hayan implementado con éxito algunas de las herramientas que planeas utilizar en las soluciones que propones para garantizar que la relación costo-beneficio es la adecuada.

3. No te desconcentres cuando aparezca algo nuevo. Una vez que hayas elegido la herramienta adecuada para la aplicación o para el desarrollo, se prudente al seguir investigando sobre novedades en el mismo campo; es preferible que te adaptes a nuevas versiones del mismo software que a software completamente diferente cuya implementación seguramente se logrará en el doble de tiempo por el desconocimiento de la herramienta. Al elegir una herramienta de hardware o software, capacítate para obtener sus máximas prestaciones.

4. No le temas a la contradicción. La empresa te ha contratado por tus conocimientos, hazlos valer cuando se trate de defender tu punto de vista como Tecnólogo pero trata de que sean los objetivos de la empresa los que guíen tus consejos en el área de Tecnologías de Información y no al revés. En contraparte, los empresarios frecuentemente opinarán sobre cosas de las que no conocen y no contradecirlos (constructivamente claro) puede llevar a retrasos importantes o peor aún, a la inviabilidad de los proyectos. En caso de que tus opiniones no sean tomadas en cuenta, trata al menos y sin exagerar, de explicar las consecuencias posibles de no seguir tus sugerencias.

5. No le temas al Outsourcing. Eres un consultor, como tecnólogo sabes que existen cosas que sencillamente son imposibles de alcanzar en determinados tiempos y con las herramientas de que se dispone en la empresa; no pienses que recomendar a una empresa externa para desarrollar el trabajo va a quitártelo, claro, siempre que esté bien justificada la búsqueda del Outsourcing. El outsourcing justificado y bien supervisado puede ahorrar grandes costos para la organización con los mismos beneficios mientras el departamento de Tecnologías se capacita en el uso, la administración y el mantenimiento de las herramientas implementadas. Insisto, si ayuda a lograr los objetivos de la empresa, una buena opinión es tan importante como un buen desarrollo.

Gracias por leer =)

Escuela de líderes - Parte II




Escuela de Líderes - Parte II
Por: Raúl David Salomón García

Platón proponía una forma de gobierno interesante; proponía la Sofocracia, es decir, la creación de una clase gobernante que se prepararía durante décadas para asumir -después de aquella ardua formación y de probar que eran intelectual y emocionalmente aptos - las más altas responsabilidades a nivel social y político.

Los profesionistas de hoy han tenido una formación de décadas, lo que debería prepararlos para  formar, automáticamente, parte de esta clase de individuos emocional e intelectualmente aptos para asumir los más altos retos que exige la globalizada sociedad actual; sin embargo, no es ignorado, que los profesionistas de los últimos años tienen una profunda carencia de aptitudes y actitudes básicas para el desempeño de sus actividades y que si bien es cierto, existe cada vez una mayor especialización en diferentes áreas del conocimiento, también es cierto que se carece del conjunto de habilidades básicas que podrían ubicar al nuevo profesionista en posiciones de poder. 

Por supuesto, no debe perseguirse el poder como un fin, sino como un medio para alcanzar la autorealización a través de un adecuado uso del mismo y no como actualmente sucede en muchos casos en que estas posiciones de poder (educativo, empresarial, social o político) son alcanzadas por personas que a través de acciones individuales, que frecuentemente implican algún tipo de corrupción, logran su posicionamiento. Alcanzar el empoderamiento por esta vía, sin embargo, tiene profundas implicaciones en las formas de aplicar y ejecutar este poder ya que en gran medida las habilidades intelectuales, si se tienen, están separadas –cuando no peleadas- de un sentido social.

Este nuevo siglo exige nuevas formas de liderazgo; exige que los profesionistas desarrollen todo su potencial mediante la atención de cuatro fuerzas elementales necesarias para no solo dar prioridad al conocimiento sino también a la forma en la que este se gestiona para tener un positivo impacto social.

1. Aptitudes Básicas
2. Actualización e Innovación
3. Sentido Social
4. Liderazgo

Pero además, estas cuatro fuerzas elementales deben estar guiadas por un Pensamiento Crítico que debe estar presente en todas y cada una de las actividades del individuo.

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Escuela de Líderes


Proyecto: Escuela de Líderes / Parte I
Por: Raúl David Salomón García

La educación -y en general todos los planos de la vida humana-, atraviesa hoy por una crisis de la inmediatez; los medios de comunicación proveen de información en cantidades tan grandes, que es muy dificil discernir cual de esta información es de utilidad para posteriormente procesarla y orientarla hacia el cumplimiento de objetivos específicos tanto del alumno como del profesor.

Nos hemos acostumbrado a que la inmediatez no solo marca ahora la tendencia de como buscamos y encontramos contenidos, sino también la forma en la que se publican dichos contenidos; hoy más que nunca en la historia se premia la brevedad, la practicidad y la ausencia de datos adicionales -que no necesariamente de fundamentos-, antes considerados imprescindibles y que ahora más bien se van encontrando como fragmentos, como referencias, aislados e igual de breves procurando siempre dejar en primer plano la idea principal que ocupa al individuo que publica. Por ejemplo Twitter que no deja espacio más que para lo esencial con sus 140 caracteres por publicación.

Debemos preguntarnos si lo anterior es incorrecto; particularmente pienso que no mientras nos aseguremos que la información es breve pero valiosa y verídica, pienso que es una nueva forma de aprender mucho más cercana al funcionamiento del cerebro humano, a través de fragmentos entrelazados que adquieren significado y que además se combinan con las experiencias anteriores de los individuos y que por lo tanto resultan en conocimientos con diferentes significados para cada uno.

Esta nueva forma de aprender que hemos desarrollado forzados por las Tecnologías de Información, deja muy atrás a la forma tradicional que hemos mantenido de transmitir el conocimiento. ¿El resultado? Las escuelas son obsoletas en sus instalaciones, sus métodos, su forma de evaluar el aprendizaje y por supuesto, existe una tremenda ruptura entre lo que se requiere en la vida real en las empresas y lo que las escuelas enseñan en sus aulas.



Peor aún, la escuela tradicional no se preocupa porque el individuo -alumno- alcance la autorealización que es la escala más alta de la pirámide de Maslow y por el contrario, se conforma en gran medida con que este, su razón de ser, alcance el mediocre nivel de la seguridad. 

Hoy la información no es un problema, cualquier niño con un smartphone tiene más información disponible de la que los integrantes de la generación X (los nacidos entre 1971 y 1985, según unos autores) podrían haber llegado a obtener visitando todas las bibliotecas de cualquier país. Por tanto, si la información no es un problema en sí misma, entonces el problema se encuentra en la MOTIVACIÓN; el individuo actual, carece en muchos sentidos de motivación para convertir la información en conocimiento y en capacidades intelectuales que más adelante le provean de un futuro cierto. Esta falta de motivación es responsabilidad de los métodos tradicionales -y los docentes tradicionales- preocupados por que el alumno retenga cantidades ingentes de datos inútiles pero que no se preocupa por inspirar, por sembrar ideas, por fomentar la autorealización que debería ser la auténtica finalidad de la educación. 

Y es aquí donde nace la idea de crear una escuela de líderes; un proyecto adicional y paralelo a la educación tradicional -basada en la información técnica- que por el contrario esté basado en la generación y siembra de ideas, en un amplio sentido social y en general en una búsqueda constante de la autorealización. Un proyecto que estimule la creatividad, el pensamiento alternativo, las soluciones laterales y que explore las diferentes formas en que los seres humanos nos acercamos al conocimiento.

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viernes, septiembre 14, 2012

Celebra lo correcto...


México es enorme...¿lo dudas? Aquí tienes una pequeña serie de cosas, comidas, lugares, personajes, situaciones, iconos e indeseables que nos hacen muy mexicanos.

Trompos, tacos, gimadores, tequila, cochito, chispola, chanfaina, mezquital, tasajo, alfajores, charales, chacales, pinole, chihuahuas, cajeta, atole, elopozole, tejuino, jericalla, chorizo, chilaxtle, acúmara, churipo, chilaquiles, toquere, sombreros de Sahuayo, nixtamal, Chichenitzá, chicatanas, nopales, yoyos, canicas, baraja, velorios, tamales, El Caribe, Octavio Paz, mal de ojo, Carlos Fuentes, el camote, su mole y los albures, talavera, olmecas, mezcal, escamoles, maiz, empanadas, tortillas, tostadas, garnachas, tlayudas, ballenas, Los Cabos, momias, minas, la plebe, plata, oro, bronce de Quiroga, cuarzo, nacos, chichicuelote, bocoles, gorditas, tlacoyos, huitlacoche, flor de calabaza, cocadas, las chiripadas, hojuelas, chirimoyas, la catrina, ponche, tamales de chipile, frijol, masa cocida, masa cruda, de elote, las décimas, chanchamitos, matracas, mazmorras, chinampas, tomatodo, zarapes, pitahayas, tunas, sandías, canicas, matatena, resorteras, cuetes, petates, ajolote, chapulines, baleros, maromeros, Frida Kalho, tecomates, Mario Molina, jarana, virgencita de Guadalupe, leona, arpa, día de muertos, carrizo, huipil, zacahuíl, otate, chiltepin, chilpayas, tostadas, memelas, xoloescuintle, nahuatl, otomí, ámbar, purepecha, El Tule, chichimeca, rarámuri, Taxco, lacandón, jarochos, los dichos, coyotes, tapatías, papalotes, itacate, ñapas, zapote, greñudas, chagalapole, pepitoria, la prole, ates, palanquetas, Pátzcuaro, alegrías, borrachitos, zetas, merengues, muéganos, papel picado, jamoncillo, licor de café, los tecos, polaca, El sótano de las golondrinas, piñatas, chamaco, Mixcoac, dulce de leche, alfeñiques, Tlaquepaque, zempaxuchitl, pozole, manchamanteles, tocayos, adobo, birria, chalupas, mayas, chiles rellenos y en nogada, enchiladas, chachalacas, jumiles, mextlapique, pambazos, los chotos y sus mayates, los tacos sudados, tinga, rebozos, tortas, chilpachole, chistorra, rompope, Clemente Orozco, La Merced, chiflidos, Lagunilla, Diego Rivera, ayates, Tepito, acachul, pulque, Cuatro Ciénegas, El Chepe, tizón, Tlacotalpan, chilorio, totopo, limpias para el espanto, el huapango, mushes, tehuanas, la guelagetza, pachuco, Chespirito, chilpachole, chilpayates, chilmole, pipián, mondongo, cecina de Yecapixtla, Parangaricutirimícuaro, tlaxtihuilli, chileatole, guajolotes, chochoyotes, tarugos, jade, Chapala, xoconostles, tikinxic, tapataistle, tegogolos, papadzules, huachales, huaraches, mixiotes, barro negro de Oaxaca, pan de muerto, Monsiváis, teleras, canillas, La Parroquia, chilindrinas, Garibaldi, mariachi, regañadas, cocoles, mecate, tepache, charanda, sotol, xtabentún, toritos, mistela, comiteco, jobo, tascalate, champurrado, tejate, popo, trompadas, el tehuacán, cebadina, colonche, Zumpango, en abril y mayo las chicharras, pero empezando Diciembre...ahí sí que nos chingamos.

Por favor, si vas a celebrar algo, que sea la grandeza de esta gran Nación porque de independencia...mejor ni hablamos.